
- Las focas carecen de pabellón auditivo externo, es decir, que no tienen orejas; lo único que tienen es un orificio a cada lado de la cabeza, por los que oyen lo que ocurre a su alrededor. Los leones marinos, sin embargo, tienen unas pequeñas orejas puntiagudas a cada lado de la cabeza.

- Las extremidades traseras de las focas están dirigidas hacia atrás, formando una especie de aleta, y sus aletas delanteras son cortas y no articuladas. Esto las hace mejores nadadoras que los leones marinos, aunque con estas características su única forma de desplazamiento fuera del agua es deslizarse o reptar (más o menos como lo hacen las serpientes) por el suelo y, por supuesto, no pueden correr.

Por otro lado, los leones marinos tienen las aletas traseras bien separadas, pudiendo desplazarlas hacia delante, permitiendo que puedan apoyarse sobre ellas y moverlas para caminar. Además, sus patas delanteras son de mayor tamaño que las de las focas y están articuladas, lo que les ayuda mucho al desplazamiento por tierra. Esto les permite moverse mucho mejor fuera del agua que las focas, pudiendo incluso llegar a correr, aunque son peores nadadores que las focas.
Por todo esto, aunque los leones marinos pasen mucho tiempo en el agua y estén perfectamente adaptados a la vida marina, las focas pasan una mayor parte de su vida dentro del agua, en comparación.


- Las crías de foca presentan un pelaje muy frondoso y de color blanco, lo que les sirve para confundirse con el blanco de la nieve y esconderse de los depredadores, y para protegerse del frío. Por otra parte, las crías de león marino nacen con un pelaje corto y de color marrón oscuro, muy similar al que mantienen de adultos.

- En cuanto al pelaje de las focas adultas, en general, presentan un color pardo-grisáceo en el lomo, que se va aclarando, formando algunas manchas, hasta llegar a la zona del vientre, donde son de un color más blanquecino; mientras que los leones marinos presentan un pelaje bastante uniforme, de color marrón oscuro, por todo su cuerpo.
- Otra pequeña curiosidad que les diferencia, es que los bigotes del león marino son más abundantes y, además, el hocico de los leones marinos es más alargado que el de las focas.



